Algunas historias

Estoy en un momento bastante complicado de mi vida, ya no soporto más a mi jefe, es tan mentirosa y acomodada a lo que ella presume que es su propia conveniencia, que estoy pensando seriamente en comprarme una grabadora y/o hacer actas de cada encuentro verbal con ella, por más informal que parezca. Ella representa la opinión oficial de la dependencia a la que estoy adscrito y cada que ella lo considera conveniente o para congraciarse con su “prestigio”, es capaz de decir justo lo contrario de lo que dijo antes sin sonrojarse, sin aclararlo y con el agravante de que uno, como profesional, es quien queda jugado o ridiculizado. Esto sin contar con que es percibida como una experta en pedagogía, pero en mis tres años en este lugar, jamás he visto una sola acción pedagógica que sea, al menos, aceptable; desde mi punto de vista, ni siquiera sabe enseñar…. y creo que no se arriesga a hacer algo que todos podamos ver porque expondría de una manera diáfana que no puede hacer algo distinto, que no la logra.. y claro, eso la haría quedar en evidencia… prefiere hablar mierda de un pasado que puede ser, ya en este punto, fantasioso y obtuso… al punto que robó una idea que yo tuve e implementé en un espacio interno de la unidad de la que hago parte, para ponerlo en un evento institucional… eso… para mi ya fue el gorro….


Después de agotar las más llamativas series de HBO, ahora he estado sacándole el jugo a Netflix. “Bicheando”, como dicen los españoles, me encontré con una serie que no recomendaría a nadie pero que a mi, ser básico, me ha entretenido mucho, en algunos casos hasta la risa o hasta el llanto, se llama Merlí. En uno de sus capítulos, ocurre algo que yo inmediatamente reconocí en mi vida; un padre, sin relación con su hijo o en donde la relación está basada en el miedo del hijo al padre, enferma y ello hace que la relación con el hijo nazca o, para ser bondadosos, se consolide. He hablado muchas maravillas de mi padre por este medio, pero claro, no he mencionado que mi relación con él antes de que enfermara era prácticamente nula. Lo que más admiro de mi papá es su capacidad para trabajar, sin cansancio y con inteligencia, por lo que creía y su don de gentes; luego de su muerte, fue capaz de llenar una iglesia a la que bien le podrían caber 500 personas o más, no soy bueno para esos cálculos espaciales, y eran personas cantando consignas al mejor estilo de la izquierda recalcitrante de mi país.

Pero antes de que enfermara, mi relación era nula, como ya lo dije. Mi papá era alguien que viajaba mucho por su trabajo y solo estaba algunos fines de semana en casa, muchos de ellos, matizados por el licor. Mi mamá también era muy ocupada, pero ese es otro tema, aunque sirve para aclarar que buena parte de mi adolescencia, yo no tenía muy presentes las figuras paternales, “me manejaba solo”, al punto que pude ausentarme dos semanas de casa sin que lo notaran; mi papá de viaje y mi mamá en una negociación política. Hasta hubo un punto en donde mi papá cuestionó fuertemente en lo que me había convertido, para muchos, incluido él, yo no tenía futuro y bueno, puede que, en cierto modo haya tenido razón, hoy por hoy soy un oficinista, eso puede ser una gran definición de no tener futuro.

Mi papá aparecía en mis boletines del colegio para darme duro por mis malos resultados académicos (sí, fui un pésimo estudiante de secundaria, siempre! Y esto, teniendo en cuenta que estudié toda mi vida en un colegio alternativo, lo agrava aún más, nunca me pude adaptar a un colegio, lo cual contrasta con mi natural adaptación a una oficina y un escritorio, creo que en ese proceso vital, algo perdí, algo valioso que no sé qué es) y poco más. También aparecía en momentos críticos, de ello, pondré un ejemplo. Desde que tengo uso de razón, me gusta mucho tener varias fuentes de ingresos, en mi adolescencia, mi fuente principal, además de la mesada de mis padres, fue el expendió de sustancias psicoactivas. Un día, llegando a casa, tenía más o menos una libra y algo más de marihuana envuelta en papel periódico (clasificados, creo) entre mi pantalón a la altura de mi ombligo y ya dentro, estaban mis padres con una visita, un matrimonio con tres hijas y un hijo, todos ahora mismo con “éxito” en la vida, una de ellas es doctora en educación de alguna universidad federal brasileña (dicen que todo lo que en Brasil tenga la palabra federal es bueno, importante, pero ya ustedes me dirán, porque no sé) y le gusta conversar conmigo, pero ella es éxitosa de mostrar y yo no, solo soy un ocupador más de escritorio y, en ese momento, se me cayó el “paco” en medio de la sala con tan mala suerte que los frutos salieron de su envoltura y quedaron expuestos allí, yo solo atiné a reírme, impulsado, claro, por el hecho de estar muy trabado. Fue algo incómodo que llevó a mi papá, al otro día, a hablarme en los mejores términos mientras íbamos a la plaza de mercado, anteponiendo historias de amigos de él que se habían perdido en la droga, sólo para decirme que lo dejara… a la postre, lo dejé (al menos de modo intensivo, hubo varios años en donde la mayor parte de mi tiempo vital estaba con la consciencia alterada) 4 años después de que me lo dijo. Y cosas así, poco más. Pero luego de que detectaron que mi papá tenía insuficiencia renal crónica terminal, la relación mejoró bastante, hablábamos más, de vez en cuando escuchaba “Aló, presidente” con él, lo transportaba en carro a sus cosas mientras dormía, y discutíamos sobre los más diversos temas. Recuerdo que hubo un punto en el que me dijo que se sentía orgulloso de mi, en realidad, muchas cosas cambiaron para bien, por ello, pude estar en paz cuando murió y por eso lo extraño, por los últimos años, cuando hasta nos abrazábamos porque, en opinión de mi mamá, a ambos (mi papá y yo) nos gustaba mucho el contacto físico y es verdad, nada más delicioso que un abrazo bien dado en el momento oportuno, un abrazo me salva, me contiene, me demuestra, me excita, me reconforta… dependerá del tipo de abrazo y de la persona, no abrazo a muchas hoy día, creo que sólo 2 o 3, por estos días… y está bien, para mi eso es algo muy especial.


No he estado en mis mejores momentos, estoy en un largo “va para el cielo y va llorando”, espero que por estos días mejore el ánimo, aunque bueno, cuando esto ocurre, normalmente trato de darle rienda suelta.


Los conciertos de punk tienen su condimento especial, las personas, lo que piensan, el modo en que bailan… es chévere… hace pocos días me vino a la cabeza un concierto en el que estuve… uno de esos grupos “red” tocando en versión Ska-punk la canción de la internacional socialista y, en medio del furor, les apagaron los equipos de sonido, fue algo gracioso aunque a ellos no les hizo tanta…gracia…., casi acaban con todo…

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Bienvenidos al pasado

Con el nombramiento de Alberto Carrsquilla como Ministro de Hacienda, asistiremos a la versión más tradicionalmente neoliberal de la concepción del estado (privatizador, mero “regulador” de una lógica perversa de mercado), que claro, hará felices a personas como Daniel Raisbeck. En este contexto, es bueno tener en cuenta que, tal y como el estado colombiano funciona, buena parte de la concepción y viabilización de políticas públicas recae en el Ministerio de Hacienda y, en una medida menor, en el DNP, lo cual, a mi modo de ver, evidencia claramente cuál será el talante del gobierno de Duque y lo que nos espera. Bienvenidos.

Un texto (una muestra de quien fui)

Ya hace 11 años tuve mi primera experiencia laboral. En ese lugar, había un periódico de circulación mensual en el que se elegían personas para escribir artículos. Buscando textos en mi correo, encontré ese artículo que me hace pensar cosas sobre mi relación con el trabajo desde sus inicios… a veces desearía tener esas mismas fuerzas… ahora…..

Les comparto el artículo en el que suprimo algunas cosas para no delatarme demasiado con respecto al lugar (pongo algunos pocos comentarios en itálica que son acotaciones hechas hoy):

“¿SECUENCIA DIDÁCTICA = CAMISA DE FUERZA?

En la reflexión pedagógica, el debate sobre la didáctica se centra en el método o la secuencia usados en la diversidad de prácticas existentes. De este modo, día tras día las instituciones educativas, sus docentes y directivas, se enfrentan a la imperiosa necesidad de acogerse a un modelo pedagógico que avale su acción educativa como la más indicada para guiar a los estudiantes hacía su constitución como seres talentosos, pensantes y políticos. Así, se encuentran en el mercado con múltiples formas de enseñanza y puestas en escena, que son, en última instancia, los diferentes métodos para la enseñanza de un conjunto de lecciones y cada lección en particular como garantes de una educación con calidad.

Hay quienes consideran que el método concebido en un sentido estricto, en su práctica, puede resolver todos los problemas que se dan en el aula, y que para ser un buen docente, en cuanto a herramientas de enseñanza, se necesita solamente aplicar un método preciso, y a través de él, resolver toda clase de problemas que se puedan presentar, concibiendo al método como algo rígido y previamente constituido de manera universal, como garantía de éxito en el sentido de llevarlo a la práctica a cabalidad.

Es peligroso pensar que todo proceder en el ámbito de la práctica educativa se supedita a la previa constitución de una metodología de carácter universal.

En esta constitución previa se tiende a creer que se pueden unificar los problemas, soluciones, preguntas y actividades con propósitos predeterminados en el aula, dentro de unas características, que intentan abarcar su totalidad previendo toda clase de circunstancias educativas que se dan en un contexto determinado.

Esta visión de la práctica educativa, desde la rigidez, entendida en algunos casos como inflexibilidad es algo bastante inconveniente, pues, de alguna manera, niega la diversidad de situaciones, discusiones, debates, sentires y formas de pensar que se presentan de manera permanente en todos los ámbitos del proceso educativo, o, al menos, en todo el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por lo tanto, interpretar la secuencia didáctica que plantea la pedagogía xxxx (no le pongo el apellido para no delatarme) de esta manera, la vuelve deleznable (no sé por qué escogí este adjetivo) y susceptible de toda clase de críticas desde diferentes puntos de vista.

Este es el meollo de mirar la secuencia didáctica de una manera instrumental, como un conjunto de acciones invariables que garantizan el propósito de cada sesión de manera efectiva y solucionan todos los problemas en el ámbito de la acción educativa. En este sentido, es provechoso asumirla con rigor, pero como una construcción permanente desde la acción educativa particular.

Es aquí en donde se valora la inventiva del docente para aportar desde su tradición cultural, para combinar fases, intercambiarlas, desfigurarlas, etc., con el fin de alcanzar los propósitos centrales y más generales de la pedagogía xxxxx en cuanto a la constitución de sujetos talentosos, preparados para los retos de la sociedad contemporánea.

Por consiguiente, es conveniente rescatar el papel del docente como un intelectual que, en primera medida, debe poseer amplios conocimientos en la rama del saber que enseña, y también tener una gran sensibilidad y creatividad para asumir los diferentes procesos educativos con una mente crítica que le permita experimentar e innovar desde su propia práctica, esto con el fin de que se sienta más partícipe en la construcción de la pedagogía xxxxxx a través de la experiencia docente.

En reflexiones desde el área de formación continuada (recuerdo que los de área en donde trabajaba me apoyaron cuando les mostré lo que quería escribir y me sugirieron poner este párrafo en plural porque consideraban que era necesario respaldarme y yo lo hice con gran gusto. Su posterior publicación suscitó algunos cambios, hasta se llevó a cabo un concurso de productos y experiencias que serían incluidos en los libros de texto y que tenía el propósito de valorar los aportes de los docentes en la construcción de la pedagogía xxxxxx (no recordaba esto, pero me gustó mucho poder, desde un texto que ahora veo sencillo, movilizar cosas), todo eso me hizo sentir orgulloso, que mis letras hubieran logrado algo concreto… me gustaría mucho tener esa fuerza ahora mismo) consideramos que resulta beneficioso revisar nuestra actuación como pedagogos xxxxxx en cada una de las instituciones donde hacemos presencia, con el propósito de no mostrar y reflejar la secuencia didáctica como algo rígido, puesto que en cada una de ellas nos hemos posicionado como modelos a seguir. La rigidez a la que hacemos referencia, se muestra en las retroalimentaciones realizadas, en buena medida porque la matriz posee infinidad de acciones por fase que configuran, gracias a nuestra cuestionable intervención, a un docente preocupado a cada instante por realizarlas casi que irracionalmente en su totalidad, tejiendo, con nuestra prominente contribución, de manera lenta y sutil, su camisa de fuerza.

El ejercicio pedagógico al cual hemos sido convocados todas las personas que hoy hacemos parte de la xxxxxxx (empresa en la que trabajé), nos invita a cuestionarnos de manera permanente por cada una de las herramientas que consideramos, cualifican la práctica docente y el desempeño de los estudiantes, con miras a mejorar cada día más y hacer del proyecto de la Pedagogía xxxxx algo que se mantenga a largo plazo basado en su autorreflexión participativa y revisión continua. ”

Igual, espero poder hacer cosas diferentes, lo espero, lo anhelo… espero tener la fuerza

13 Reasons Why

Si hay una serie que podría caracterizarse como enfáticamente gringa, es esta, es lo norteamericano juvenil llevado al extremo. No creo que sea un spoiler hacer un resumen chambón de la serie para llegar rápidamente a mi punto. Es una chica, Hannah Baker, estudiante de una preparatoria que se suicida, deja 13 cintas que responsabilizan o explican la incidencia de 13 personas en su decisión de matarse, deja instrucciones a un amigo para que todas las personas involucradas, las 13, las oyeran de modo sincrónico, una después de la otra, en el orden que ella había previsto. La primera temporada se centra en todo lo que dicen las cintas, todos los problemas de la preparatoria; acoso, drogas, violaciones, inclinaciones sexuales etc., en las que estuvo involucrada y que la llevaron a la muerte, es decir, cada capítulo era una cinta, una persona responsable. La segunda temporada, por su parte, se centró en la demanda que sus padres interpusieron a la preparatoria por negligencia en el caso de la muerte de su hija, lo cual permitió que los capítulos fueran asociados a las declaraciones de cada una de las personas en la corte y, así como en la primera temporada, la voz en off de cada declarante junto con la permanencia en off de Hannah y quizá algún otro personaje según las exigencias narrativas, fungen como hilo conductor.

Más allá de considerar algo exagerado dejar 13 cintas de cassette de una hora antes de suicidarse y de toda la densidad de lo que se cuenta en esa historia, mi cabeza comenzó a dar vueltas con dos preguntas, ¿Es posible que con cualquier acción, por insignificante que parezca, uno esté contribuyendo a que alguien se mate? ¿Alguien que solo quería un poco de empatía? y la segunda pregunta, derivada de la primera es, ¿Es posible que uno pueda contribuir a que un posible suicida no lo haga?

Esto me dio vueltas porque sobre todo por un caso que ya conté a medias en este espacio, una amiga que mencionaba, de vez en cuando, que la vida no tenía sentido, terminó muriendo en frente mio de sobredosis. Primero comparé la situación; los papás no quisieron armar el problema, no demandaron a nadie y ni siquiera creo que indagaron por la muerte, yo no volví a saber de ellos después de eso, sí era consciente de que yo no les caía bien pero no me parecía algo grave. Por otro lado, mi reacción frente a la muerte, como con casi todas las cosas, fue tragármela, pasarla al inconsciente y seguir adelante, solo con una medio pregunta de si yo había tenido alguna responsabilidad, asunto en el que nunca quise ahondar porque, de todos modos, algo de dolor hubo, el dolor de la pérdida de alguien con quien encontré mucho en común, con quien podía hablar de tonterías con una conexión que pocas veces se encuentra. Nunca olvidaré la imagen de la ambulancia llevándosela, uno de los momentos más dolorosos de mi vida. Ahora me pregunto, ¿Dije algo que pudo precipitar su deseo de querer intoxicarse hasta morir? ¿Pude haber hecho algo para que no decidiera morir? No lo pregunto para volverme una especie de religioso ayudador de la humanidad, sino con la firme intención reflexiva de saber si uno en realidad puede salvar a alguien a quien quiere mucho o simplemente no sentirse responsable por algo que no es del todo controlable. Y pienso, tal vez, en este momento de mi vida, apreciaría mucho una amiga así, era especialmente ocurrente y me podía conectar con esas tontas ocurrencias, hacía siempre relaciones extrañas entre las cosas y podía sorprenderme con respuestas o comentarios demasiado ingeniosos, me gustaba mucho cuando nos acostábamos en el pasto a hablar tonterías, cuando corríamos, cuando reíamos como locos, cuando tomábamos yogurth y ella se burlaba porque siempre me quedaba un bigote cremoso, en fin…. tantas cosas que reprimí pero que ahora han decidido, no sé por qué, aparecer de nuevo…hasta en un sueño… Lo cierto del asunto es que quienes tenemos que lidiar con ese sentimiento de ausencia somos nosotros, la muerte es un asunto de aquellos que seguimos vivos, los muertos, en el mejor de los casos están en una nueva dimensión sobre la que se especula mucho, pero que, en mi caso particular, ni siquiera he sentido cerca, algunos han estado al borde de la muerte y podrán entender lo que se siente… yo solo sufro con la ausencia…. las ausencias me patean muy fuerte….

En el fondo soy consciente que sufro por tonterías que no se comparan con el hambre o la exclusión, pero siento que me pegan muy duro, siento que me pueden llevar hasta el fondo de la tristeza.

Un momento hermoso

El sábado pasado fui un momento en la noche a visitar a mi abuela con motivo de su cumpleaños. Se le veía feliz porque muchos le habían expresado su afecto de diferentes modos, yo solo le llevé algunas frutas y unos panes que sé que le gustan, poco más. Me dijo un par de frases, de las cuales solo voy a mencionar una: “La vida se compone, esencialmente, de detalles”. Y bueno, aparte de haber conocido, en un lugar inesperado y hace poco tiempo, a un par de personas sumamente talentosas y extrañas, mi gran momento del 2018, sin lugar a dudas, fue el concierto de Radiohead; vivir este tipo de cosas es lo que ampliamente justifica mi vida. En cuanto a sonido, todo estuvo maravilloso, las letras de siempre, con la fidelidad casi que de un estudio de grabación, las canciones que siempre esperé ver en vivo, que canté hasta quedar casi afónico, no sé qué más puedo pedir.

Completaron el lineup, Guetto Kumbé (de la cual solo grabé un video que no encuentro, y bueno, me estaba comiendo una hamburguesa), Junun que cuenta con la locura de Colin Greenwood y Flying Lotus que ha sido el descubrimiento más impactante de mi año musical.

De Guetto Kumbé, puedo decir que es un grupo que fusiona los ritmos del pacífico, los cuales, a mi modo de ver, centran su sonido especialmente en las voces y la tradicional marimba de chonta que emite ese sonido característico que hace que inmediatamente diga uno “pacífico”, así en realidad, no conozca la música ceremonial, con claras raíces africanas, de esa rica región de nuestro país.

Después Junun, que al igual que Guetto Kumbé, fusiona un poco de electrónica pero esta vez con sonidos de la región india de Nueva Delhi, es el sonido que todos reconocemos de ese enorme país y que ha influenciado a tantos músicos británicos.

Después vino el enorme set de música electrónica alternativa, a veces medio funky, pero sobre todo, lleno de extra bass y mucha improvisación en el ritmo, a cargo del gran Flying Lotus que nació el mismo año que yo.

Todo, lo referente a Radiohead, comenzó con Daydreaming que cumple con la expectativa de ser una canción de lo más depresivo, pero claro, no “la más”, hubo puntos más altos. Arranca con un acorde sencillo y estremecedor de piano que nos introduce al potente mensaje dirigido a nosotros los soñadores con nuestro camino de nunca volver, sobre todo cuando nos sentimos mal. Después salté como loco con 15 step que combina una manera muy especial acordes de mucha extensión en la guitarra con un extraño bajo y que, claro, nos recuerda la pregunta, ¿por qué volvemos siempre al mismo maldito punto?

Luego, algunas canciones más adelante, vino uno de los momentos cumbre con All I need que con un bajo melódico y el peso armónico centrado en la voz, nos cuenta eso que hemos sentido todos; que precisamos de algo, de alguien y para ese alguien solo somos un insecto, es una sensación que puedo comprender perfectamente porque la he vivido ya muchas veces; al final, siempre termino siendo esa persona a la que ya no quieren tratar. Después vino el magistral piano de Yorke combinado con un violín que literalmente llora en Pyramid Song que me evoca momentos en donde he derramado algunas buenas lágrimas en la noche, algunas veces, en momentos en donde la lluvia se confunde con mis lágrimas. (Para mi la música es fuertemente evocadora)

Y claro, puede ser aun más depresivo con Let Down. Después pude moverme un poco con Reckoner para desembocar en No Surprises, que, para mi gusto, es una de las mejores canciones de la banda y que le cae justo en el centro a cualquier oficinista. Recuerdo que sonó My Iron Lung y salté muchísimo, muchísimo… para algunas canciones más allá, desembocar en Idioteque.

Después, momentos memorables con canciones de siempre tocadas espectacularmente, Creep, Karma Police (con la cual finalizó el concierto, en medio de la lluvia, que le dio un toque), Paranoid Android (que tiene un mensaje que…en fin…), sin contar con mi emoción al escuchar Street Spirit. 

Estuvo totalmente a la altura de mis expectativas, me evocó, me emocionó, me puso a pensar, cumplió en todo caso.

Me siento sumamente afortunado de haber asistido a ese gran espectáculo musical y, en general, me siento muy agradecido con la vida, que siempre tiene algo más para sorprenderme.

Un momento

Mientras enredaba mi vida con diversos papeles, contando dinero, pensando qué hacer, con la espera que pone los ojos en una pantalla con secuencias de números que quisiera entender pero que, por aquellas combinaciones de letras, poco puedo comprender, llega a mis oídos la pregunta, ¿Será que le declaro mi amor sabiendo de antemano que no tengo ninguna posibilidad? La pregunta es contestada casi que de inmediato -claro que si, ese solo acto podría tener la efectividad necesaria para que quizá cambie de parecer (algo así, no recuerdo bien)- quien elaboró la pregunta miro a su respondiente con una mueca que denotaba sorpresa e indignación -Podría llevarse una sorpresa,- puntualizó en su respuesta. Acto seguido la persona con la pregunta le dio un beso “esquiniado” a la otra y salió del recinto. Se lanzó y creo que hizo bien a juzgar por lo iluminados que tenía los ojos la chica que recibió el beso después de tan loco acto, en este momento de mi vida estoy en modo… #HazLoQueTeSalgaDelCorazón, así, sin tanta pensadera, lo peor que puede pasar es que se te escurran algunas lágrimas y se te cierre la garganta mientras caminas en medio de la noche… nada grave, cosas más horrendas pasan si no te arriesgas.

El Transmilenio del medio día es un poco diferente al de la hora pico, un grupo de señores sentados en diferentes sillas del bus pero que les permitía mirarse frente a frente, discutía acerca de las posibilidades del Bayern frente al Real Madrid, acerca de qué tal sería la actuación de James frente a su exequipo, cosas así, pero ninguno podía precisar bien la hora en que iniciaba el partido entonces metí la cucharada -1:45- dije con el tono plano que siempre uso para hablar, el resto es historia, fui a comer pollo frito, me tomé dos cervezas, me fui para Radiohead con mi esposa y de ese maravilloso concierto ya les contaré.

 

Una pequeña opinión

Bueno. Mientras estamos aquí asistiendo a nuestra ocupadas vidas, Enrique Peñalosa sigue a pie firme con su propuesta para urbanizar la Reserva Thomas Van Der Hammen. Esta mañana en Noticias Uno, decía directamente que no la iba a urbanizar, ¿habrá derecho a decir tantas mentiras en la política? Lástima que la imagen no se ve bien.

 Creo que la alcaldía tergiversa de una manera descarada el concepto de “corredor ecológico”. Se afirma que éste estará compuesto, palabras más, palabras menos, por parques en donde la gente pueda hacer deporte, sacar el perro…. está muy claro lo que proyectan los escenarios.

En el mismo sentido, se plantea que el verde por habitante será de aproximadamente 11 m2 (la verdad no recuerdo con precisión el dato y no encuentro la presentación que pude ver ayer), luego de la intervención. Según cifras de la OMS, el promedio mínimo recomendado es de 10,7 pero hay que tener en cuenta que, por ejemplo, una localidad como Teusaquillo tiene en promedio 13,8 m2 de verde por habitante, lo que, para mi gusto, configura un escenario en donde la Reserva va a ser reducida a algo como un Park Way, en el cual a lo sumo hay 7 u 8 especies de fauna (en cuanto a flora no me aventuro a dar una cifra), un número muy distinto al que tenemos en la Reserva el día de hoy el cual oscila entre 160 y 180 especies según diferentes estudios que cubren zonas parciales de la reserva, llevados a cabo por la Fundación Humedales, la CAR, el Humboldt, etc.

No tengo demasiado contexto, pero con los pocos datos que van saliendo, queda muy claro que van a acabar con eso.

Feliz día.